jueves 22 de mayo de 2008

-II-

1. Mirad al crucifijo. ¿Qué simboliza? Pálidaincompetencia colgada de un árbol.

2. Pongo en duda todas las cosas. Colocándome ante las podridas y barnizadas fachadas de vuestros más excelsos dogmas morales, escribocon letras de llameante desprecio: «¡ Ojo! ¡Mucho cuidan! ¡Todo esto es fraude!.

3. ¡Congregaos en torno a mí, oh, vosotros quede safiáis a la muerte, y la Tierra será vuestra,para ahora y para siempre!

4. A la mano muerta se le ha permitido durantedemasiado tiempo que esterilice el pensamientovivo.

5. ¡Los falsos profetas han estado invirtiendo pormucho tiempo lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo!

6. Ningún credo debe ser aceptado como imposiciónde la autoridad de una naturaleza “divina”. Las religiones deben ser puestas en duda. Ningún dogma moral debe ser aceptado dado por hecho; ninguna patrón de medida debe ser deificado. En los códigos morales no hay nada inherentemente sagrado. Al igual que los ídolosde madera de tiempos remotos, son obras de manos humanas, ¡y lo que el hombre ha hecho puede destruirlo!

7. El que no se apresura a creer en todo es sumamente inteligente, pues disponerse a creer en un falso principio es comenzar a carecer desabiduría.

8. El deber principal de toda nueva época es enseñara los nuevos hombres a determinar sus libertades, a dirigirlas hacia el éxito material, a rechazar los candados y cadenas oxidadas de las costumbres muertas que impiden siempre la expansión saludable, aquellas teorías e ideas que pudieron haber significado vida, esperanza y libertad para nuestros antepasados, es posible que ahora representen para nosotros destrucción, esclavitud y deshonor.

9. ¡Cuándo el medio ambiente cambia, ningún ideal humano permanece seguro!

10. Por lo tanto, cada vez que una mentira se haya instalado en un trono, asaltémosla sin piedad y sin escrúpulos de conciencia, pues nadie puedeprosperar bajo el dominio de una falsedad inconveniente.

11. ¡Destronemos los sofismas establecidos, arranquémoslos de cuajo, quemémoslos y destruyámoslos, pues son una amenaza para toda la auténtica nobleza del pensamiento y la acción!

12. ¡Cada vez que por medio de los resultados quede demostrado que una pretendida «verdad» no es más que una vana ficción!. ¡Arrojémosla sinceremonia hacia la oscuridad exterior, y que caiga entre los dioses muertos, los imperios muertos, las filosofías muertas y otras ruinas inútiles! ¡Su puesto está entre los trastos viejos!

13. La más peligrosa de todas las mentira sentronizadas es la mentira santa, santificada, privilegiada; la mentira que todo el mundo toma por un modelo de verdad. Es la madre nutricia de todos los otros espejismos y errores populares, Esel árbol, con cabeza de hidra y mil raíces de lo irrazonable, ¡Es un cáncer social!

14. Aquella mentira que se muestra a nosotros como media mentira está medio erradicada; Pero aquella mentira que incluso las personas inteligentes aceptan como un hecho -la mentira que le ha sido inculcada al niño cuando reposaba en las rodillas de su madre-, ¡esa es más peligrosa de afrontar que una pestilencia insidiosa!

15. Las mentiras populares han sido siempre las más potentes enemigas de la libertad personal. No existe más que una forma de hacerles frente: arrancarlas, arrancarlas de cuajo, como si fueran cánceres. ¡Aniquiladlas o ellas aniquilarán!