miércoles 27 de agosto de 2008

— EL LIBRO DE LUCIFER —LA ILUMINACIÓN.

El dios romano, Lucifer, era el Portador de Luz, el espíritu del aire, la personificación de la Iluminación y el Conocimiento. En la mitología Cristiana, se convirtió en el sinónimo del mal, ¡qué es lo único que habría de esperarse de una religión cuya existencia misma es perpetuada por definiciones confusas y valores fraudulentos! Es hora de aclarar las cosas. Deben corregirse los falsos moralismos y los errores ocultistas. Tan entretenidas como puedan ser, la mayoría de historias y obras sobre adoración del Diablo deben ser reconocidas como las ridiculeces obsoletas que son. Se ha dicho "la verdad os harálibres". La verdad por sí misma nunca ha liberado a alguien. Es la DUDA la que trae la emancipación mental. Sin el maravilloso elemento de la duda, el portal por el cual llega la verdad permanecería cerrado, imperturbable ante los golpes enérgicos demil Luciferes. Cuan comprensible resulta que las Sagradas Escrituras se refieran al monarca Infernalcomo el "padre de las mentiras" —un magníficoejemplo de inversión de carácter. Si uno va a creerésta acusación teológica de que el Diablo representala falsedad, entonces debe concluirse que sea ¡ÉL, NO DIOS, QUIEN ESTABLECIÓ TODAS LAS RELIGIONES ESPIRITUALES Y QUIEN ESCRIBIÓ TODOS LOS TEXTOS SAGRADOS! Cuando una duda es seguida por otra, la burbuja, ya repleta de tantas falacias desde hace tiempo acumuladas, amenaza con reventar. Para quienes ya dudan de las supuestas verdades, este libro es la revelación. Entonces Lucifer se habrá levantado. ¡Ya es tiempo de dudar! La burbuja de la falsedad se está reventando y su sonido es el rugir del mundo.